La Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires presentó una propuesta formal para que el sector manufacturero deje de pagar Ingresos Brutos. La iniciativa ya está en manos del ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, y su autor la va a llevar personalmente al gobernador en los próximos días.
Quien encabeza el reclamo es Alejandro Gentile, flamante presidente de la entidad, que asumió en reemplazo de Martín Rappallini —hoy al frente de la UIA nacional—. Gentile es, además, director de Relaciones Institucionales del Grupo Techint.
Ese último dato no es un detalle de color: da la escala de quién está empujando la medida.
Qué propone exactamente
El esquema tiene tres etapas:
→ Inmediato: elevar el piso de facturación anual a partir del cual se paga el impuesto, de $1.800 millones a $3.600 millones. Con eso quedarían afuera casi todas las industrias chicas → Tres años: eliminación gradual para las medianas → Cinco años: eliminación gradual para las grandes
El objetivo declarado es llevar el tributo a cero para la industria, como funcionaba antes de 2008, cuando fue reimplantado durante la gestión de Daniel Scioli.
Una aclaración sobre las cifras: mientras la mayoría de los medios que cubrieron la conferencia citan a Gentile hablando de un piso de $3.600 millones, el diario Ámbito consignó $3.200 millones. Tomamos la primera por ser cita textual repetida en varias coberturas, pero conviene esperar el texto formal de la propuesta.
El argumento: la alícuota no es lo que se paga
El planteo técnico de la entidad es más interesante que un simple pedido de rebaja.
La alícuota legal de Ingresos Brutos para la industria es del 1,5%. Pero la presión tributaria efectiva sobre el valor agregado industrial llega al 4,7% en la provincia de Buenos Aires.
La diferencia se explica por lo que se conoce como efecto cascada. Como lo describió Eugenia Ctibor, secretaria de la UIPBA, el impuesto grava los ingresos en cada etapa del proceso productivo y no permite descontar plenamente los insumos intermedios, con lo cual se va acumulando a lo largo de la cadena. Cuanto más larga la cadena productiva, más pesa.
La comparación con otras provincias industriales:
Provincia | Presión efectiva sobre valor agregado industrial |
|---|---|
Buenos Aires | 4,7% |
Santa Fe | 3,6% |
Córdoba | 3,5% |
En la comparación internacional, la UIPBA sostiene que la carga tributaria de la industria bonaerense es alrededor de 2,6 veces la de sus competidoras mexicanas. La diferencia no está en las cargas sociales, que son similares, sino en la suma de Ingresos Brutos, impuesto al cheque, tasas municipales y derechos aduaneros.
Los números del deterioro
Junto con la propuesta, la entidad difundió un relevamiento sobre la situación del sector. Los datos:
→ Desde 2023, el saldo entre empresas que abrieron y cerraron en la provincia es negativo en 1.306 firmas → Eso implicó la pérdida de 41.975 puestos de trabajo → 20 de los 24 sectores industriales bonaerenses están en declive → La informalidad en el sector industrial bonaerense se ubica en 19,2%
Y acá aparece el dato que nos obliga a hacer una aclaración.
El sector más golpeado es el nuestro
El derrumbe está concentrado en el complejo textil, indumentaria y calzado. Entre las tres divisiones perdieron 12.750 puestos de trabajo, una caída del 23,6%.
En el otro extremo, alimentos es la única división grande que crece, con un 4,2%, y es hoy el mayor empleador industrial de la provincia.
Nosotros importamos calzado. Y la UIPBA fue explícita al plantear que su preocupación es el impacto del impuesto "en un contexto de poca producción y muchas importaciones".
Sería deshonesto de nuestra parte publicar este dato sin decir de qué lado del mostrador estamos.
Dicho eso, hay algo que los propios números de la entidad muestran y que conviene no simplificar: la UIPBA no atribuye la caída a las importaciones. Su hipótesis central es tributaria. Sostiene que los cinco sectores con mayor sobrecarga de Ingresos Brutos perdieron el 11,6% de sus puestos de trabajo, mientras que los de menor carga resignaron el 7,8%. El argumento del propio sector, entonces, es que el problema está adentro antes que afuera.
Nuestra lectura, con la que se puede estar en desacuerdo: cuando una cadena productiva paga 4,7% de presión efectiva en cada eslabón y su competidor externo no, la importación no es la causa del desequilibrio sino su consecuencia. Eso no nos vuelve neutrales en la discusión, pero sí nos parece la lectura más honesta de los datos que publicó la propia industria.
La respuesta del Gobierno provincial, por ahora
Casi en simultáneo con la presentación de la UIPBA, el director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, participó de un encuentro organizado por la UIA. Allí reconoció la necesidad de avanzar hacia una reforma tributaria de alcance nacional, pero puso una condición de secuencia: primero hay que crecer y, con un crecimiento consolidado, después entrar en esa discusión.
No es un rechazo, pero tampoco es un compromiso.
Hay un antecedente que juega a favor del diálogo: la UIPBA reconoce que en 2025 logró bajas impositivas para dos actividades puntuales, cartón y cerveza, a través de la ventana técnica con el Ministerio de Producción.
El calendario manda
Si el Gobierno bonaerense decidiera avanzar, la medida debería incorporarse a la Ley Impositiva que la Legislatura trata cada año junto con el Presupuesto provincial. Eso ocurre en octubre.
Hay un detalle que agrega presión y que vale conocer, sobre todo si tenés una pyme: en un comunicado conjunto, la UIPBA junto con ADIBA, CEPBA y FEBA advirtió que la falta de aprobación de la Ley durante los últimos dos años impidió actualizar el monto de facturación que define quién paga. El resultado es que muchas pymes que antes no estaban alcanzadas hoy tributan, aun cuando su facturación no creció o incluso cayó en términos reales.
Dicho de otro modo: la inflación fue metiendo empresas dentro del impuesto sin que nadie tomara ninguna decisión.
De dónde saldría la plata
La UIPBA estima que la pérdida de recursos equivaldría al 1,4% de la recaudación provincial, y propone compensarla con mayor fiscalización sobre sectores que operan con más informalidad.
Ese número merece una mirada atenta. Ingresos Brutos representan cerca del 80% de la recaudación de la provincia, y un estudio anterior de la propia entidad indicaba que el sector industrial aporta casi el 14% de lo que se recauda por ese tributo. El 1,4% parece referirse al primer escalón de la propuesta —elevar el piso— y no a la eliminación total. Es una distinción que conviene tener presente al discutir el costo fiscal real del esquema.
Por qué te lo contamos
Si tenés un comercio, una pyme o revendés en la provincia, esto te toca por dos vías.
La primera es directa: la Ley Impositiva de octubre define quién paga Ingresos Brutos y desde qué nivel de facturación. Aunque no seas industria, el piso que se fije y las alícuotas que se voten te alcanzan.
La segunda es de fondo. Un impuesto que se acumula en cada eslabón encarece todo lo que se produce localmente y no toca lo que entra terminado de afuera. Esa asimetría explica buena parte de por qué hoy conviene importar, y explica también por qué el reclamo del sector existe.
No tenemos una respuesta cerrada sobre qué debería hacer la provincia.
Sí, tenemos claro que la discusión se define en octubre y que vale la pena seguirla.
Fuentes
Conferencia de prensa de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), 26 de agosto de 2026. Declaraciones de Alejandro Gentile y Eugenia Ctibor.
Informes de la UIPBA sobre presión tributaria y situación del empleo industrial bonaerense.





